Las inversiones que hacen en el país empresarios extranjeros con financiamientos de la banca local no pueden contabilizarse como Inversión Extranjera Directa, advirtió el vicepresidente del CREES, Miguel Collado di Franco, quien pidió a las autoridades explicar con claridad esa situación.

“La metodología es clara, los financiamientos que provienen del crédito interno no se registran como Inversión Extranjera Directa; serían los aportes de capital que vienen desde el exterior, ya sea capital fresco, que compre un hotel o cualquier empresa establecida en el país, o cambio de acciones; esas son inversiones de capital”, dijo Miguel collado al programa D`AGENDA.

A raíz de la participación, cada vez más activa, de la banca nacional en ferias internacionales de turismo, en las cuales anuncian acuerdos con empresarios extranjeros para financiar la construcción de hoteles y otros bienes inmobiliarios, distintos sectores se han cuestionado si esos financiamientos se registran como Inversión Extranjera Directa.

Al ser cuestionado en ese sentido, Collado di Franco dijo que esos créditos no son Inversión Extranjera Directa, aunque dichas operaciones siempre son bien valoradas, “porque si se trata de una industria rentable y a quien se le preste tiene rentabilidad, obviamente el crédito crece, crecen los negocios y se dinamiza la economía”.

“No dudo que haya cuestionamiento, en el sentido de que si esas operaciones se registren como Inversiones Extranjera Directa, si no se aclara bien, y eso les corresponde a las autoridades, aclarar qué se registra como Inversión Extranjera Directa”, indicó.

Recordó que la Inversión Extranjera Directa en ocasiones se trata de capital fresco, pero en algunos años puede llegar al 50 de reinversión, y se registra como nueva porque las ganancias obtenidas no se distribuyen, sino que se están reinvirtiendo.

Sin embargo, el economista aclaró que, en el caso de la reinversión, no se debe afirmar que están viniendo nuevos inversionistas, nuevas compañías, nuevo capital. Se trata de un capital nuevo que se obtiene de las ganancias, pero de empresas que ya están instaladas en el país.