
SANTO DOMINGO.-El presidente de la Federación Nacional de Transporte (Fenatrano), Juan Hubieres, reclamó al Gobierno una rebaja en los precios de los combustibles y aseguró que los aumentos no pueden justificarse únicamente por conflictos internacionales.
Durante rueda de prensa, el dirigente planteó que el país debe revisar el esquema de precios y subsidios, al tiempo que anunció un plazo de espera de 20 días antes de tomar nuevos pasos.
“Estamos pidiendo al Gobierno que rebaje el precio de los combustibles, por lo menos a como estaba”, afirmó Hubieres. En su argumento, sostuvo que el alza no se explica por la coyuntura bélica que suele citarse en el debate público.
“No es la guerra de Estados Unidos contra Irán la que ha provocado los aumentos de los combustibles”, dijo, aunque matizó que, en el caso de otros rubros, sí podría haber impacto por factores externos, como el encarecimiento de insumos vinculados a Ucrania y Rusia.
Calificó de manipulación el argumento presentado por el gobierno de atribuir los costos de los hidrocarburos a los efectos de la guerra de Estados Unidos contra Irán, sino a la mafia existente en el mercado que produce más dinero que el narcotráfico, tal y como lo ha denunciado otras veces.
En tal sentido, el líder sindical dijo que la actual situación es una reforma fiscal disfrazada que privilegia a los sectores que acaparan el PIB del país.
«Al día de hoy el precio del barril del petróleo está entre 96 a 86 dólares en el mercado internacional, lo que significa que están más baratos o igual que antes de comenzar la segunda etapa de la guerra»; puntualizó.
Explicó que aumentos de los combustibles lo que provocan es encarecer la calidad de vida de los ciudadanos, aumento de la pobreza y en consecuencia mayor delincuencia especialmente entre los jóvenes de los barrios marginados.
El gobierno puede reducir los precios disminuyendo la cadena de ganancia exagerada de comercialización monopólica que es la más alta de América y eliminando los subsidios innecesarios.
Advirtió que los profesores, guardias, médicos, estudiantes y el pueblo en general no tienen la capacidad para soportar un aumento de pasaje y los transportistas no están en capacidad de asumir los altos precios de los combustibles y la canasta familiar.
En tal sentido, dijo que es necesario la aplicación de un impuesto único de un 10% para la importación de vehículos de pasajeros y carga, igual como se aplica la ley de cine. Además de pensiones para los transportistas, que el subsidio del gasoil que reciben el sector transporte se establezca con igual mecanismo que ASONAHORES Y ACOFAVE.
Y el pago de la deuda del Corredor Máximo Gómez que asciende a 160 millones.
Concluyó llamando a la población, las organizaciones comunitarias y sociales a aunar esfuerzos para exigir en las calles la rebaja de los combustibles que se refleja en el costo de la canasta familiar.








