
SANTO DOMINGO.- Un año de silencio, incertidumbre y búsqueda sin tregua marcan la historia de Roldany Calderón, el niño desaparecido en Manabao el pasado 30 de
marzo, hace este lunes exactamente un año.
Sus padres, Efraín Calderón y Carolin Vargas, viven cada día entre la esperanza y el dolor, mientras siguen exigiendo justicia y claridad sobre el paradero de su hijo.
Hicieron un llamado urgente a la prensa y a la sociedad a no permitir que este caso quede en el olvido.
Desmintieron con firmeza las especulaciones que vinculan la desaparición con supuestas deudas oconflictos personales del padre del niño, versiones que han circulado en redes.
A un año del hecho, ninguna hipótesis ha sido confirmada. Circulan conjeturas que apuntan a que el niño pudo haber sido trasladado fuera de la zona o incluso fuera del país por vías irregulares, pero ninguna de estas teorías ha sido respaldada oficialmente.
Las autoridades insisten en que la investigación continúa abierta y prioritaria en la zona de Jarabacoa. La
Policía Nacional y el Ministerio Público reiteran que no detendrán sus esfuerzos hasta esclarecer lo
ocurrido.
Aunque no se ha emitido un nuevo informe oficial, se mantiene activo el llamado a la ciudadanía para que colabore con cualquier información que pueda ayudar a localizar a Roldany.
El caso determinó que se designara una comisión presidida por la procuradora adjunta Olga Diná Llave-rías, quien a la fecha no ha ofrecido ni siquiera explicaciones de las investigaciones sobre la desaparición del niño.
Pasaba las 3:30 de la tarde del domingo 30 de marzo mientras jugaba con unos niños, el niño de 3 años desapareció, sin que hasta el momento, 10 meses después se tenga claro qué le pasó.








