Santo Domingo. El exministro de Hacienda y miembro de la Dirección Política del partido Fuerza del Pueblo (FP), Daniel Toribio, advirtió que el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales, provocado por las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, tendrá efectos amplios sobre la economía dominicana, más allá del precio de los combustibles.

Toribio explicó que el debate público suele concentrarse en el precio de la gasolina o en el subsidio semanal aplicado por el Gobierno, pero sostuvo que el impacto real del petróleo caro se transmite por múltiples canales que terminan afectando la inflación, encareciendo el costo de la vida, la producción y las finanzas públicas.

En primer lugar, indicó que el aumento del crudo eleva los costos del transporte local. En una economía importadora y altamente dependiente del transporte terrestre como la dominicana, el encarecimiento del combustible incrementa el costo de mover mercancías, distribuir alimentos, trasladar insumos y operar el aparato productivo.

Indicó además que ese incremento de costos no se queda en las estaciones de combustible, sino que se transmite a lo largo de toda la cadena productiva hasta presionar el precio final de bienes y servicios que consumen los ciudadanos.

El economista también señaló que otro impacto importante se produce en los fletes internacionales. Cuando sube el petróleo, aumentan los costos del transporte marítimo y de la logística global, lo que encarece las importaciones para países dependientes del comercio exterior.

Toribio recordó que la República Dominicana importa combustibles, materias primas, alimentos y bienes intermedios, por lo que el aumento del crudo implica pagar más no solo por el petróleo en sí, sino también por el costo adicional de mover el comercio mundial.

A esto se suma el efecto sobre las cadenas de suministro, que en un contexto de conflictos internacionales suelen enfrentar desvíos de rutas, mayores primas de seguro y cuellos de botella logísticos que generan demoras, sobrecostos e incertidumbre en los procesos productivos.

Otro frente de presión, añadió, es el sistema eléctrico. Aunque la matriz energética ha experimentado cambios en los últimos años, el sistema continúa expuesto al costo de los combustibles fósiles, lo que puede aumentar las tensiones sobre la generación y sobre las transferencias que el Estado realiza para evitar incrementos abruptos en las tarifas eléctricas.

En ese contexto, Toribio afirmó que los subsidios a los combustibles y a la electricidad funcionan como un mecanismo temporal de protección al consumidor, pero advirtió que no eliminan el impacto económico del alza del petróleo.

Explicó que en la práctica el costo simplemente cambia de lugar, ya que en vez de ser pagado directamente por el consumidor en la bomba o en la factura eléctrica, termina siendo asumido por el presupuesto público.

Al cierre de su análisis, el economista sostuvo que el encarecimiento del petróleo tiene efectos transversales sobre la economía dominicana, ya que no solo afecta el precio de los combustibles, sino que encarece los fletes, altera la cadena de suministro, presiona el sistema eléctrico, alimenta la inflación y genera mayor presión sobre las finanzas públicas.